El Teso de San Cristóbal es una elevación rocosa que cuenta con una pequeña plaza de toros construida a base de piedras de granito, una ermita recientemente restaurada, algunas mesas, barbacoas y fuente de agua potable que además ofrece desde el Balcón de Pilatos y la Peña oscilante del Pendón las mejores panorámicas sobre las Arribes del Tormes
Otro entorno natural con encanto que tiene Villarino es el Teso de San Cristóbal, un santuario rupestre que fue asentamiento de antiguos pueblos, con unas fantásticas vistas panorámicas hacia el pueblo, Fermoselle, el río Tormes, Portugal,…
El Teso de San Cristóbal, antiguo castro celta de la Edad del Hierro cristianizado posteriormente, es una elevación rocosa que cuenta con una pequeña plaza de toros construida a base de piedras de granito, aprovechando los declives del terreno, una ermita recientemente restaurada, algunas mesas, barbacoas y fuente de agua potable que además ofrece desde el Balcón de Pilatos y la Peña oscilante del Pendón las mejores panorámicas sobre las Arribes del Tormes.
Junto a la ermita se encuentra el mirador llamado Balcón de Pilatos, asentado sobre una falla de 300 metros de altura, desde el cual se puede observar una de las más bellas panorámicas que se pueden contemplar del tramo final del Tormes, con sus arribes, camino de encontrarse con el Duero.

En este teso además se pueden encontrar dos tumbas o sepulcros antropoides con orientación este-oeste, excavados en las rocas, una en la parte anterior y otra en la parte posterior de la ermita.

En este lugar hay una gran variedad de riqueza vegetal, y en primavera aparece alfombrado de lirios morados, blancos y amarillos, pero lo que mas llama la atención una especie de orquídea silvestre, propia de este lugar llamada “Avispina”.
Visited 750 times, 1 Visits today